Tal vez si sea cierto, nos concentramos demasiado en el ideal, tanto que no vemos lo que realmente tenemos. Nos enfocamos tanto en el ideal, que al resto lo vemos borroso. Perseguimos la perfección, pero ¿a qué costo? Por no ser "perfectas" dejamos pasar cosas, siempre buscando ese ideal que después de todo es sólo un espejismo. Habría que abrir un poco más la cabeza y pensar en realidades, les puedo asegurar que es mucho más hermoso vivir tus sueños que soñar viviendo y aunque lo que vivas no es exactamente lo que soñás, igual te va a dar mucho más que cualquier cosa que puedas soñar.

No hay comentarios: