Porque todo vuelve, porque todo tiene continuación, porque cada acto tiene su consecuencia y hay que bancarsela. Porque no tenés que jugar con fuego, te podés quemar. Porque si mentís a la larga te mienten. Porque una persona orgullosa no perdona jamás. Porque vos jugaste, me quemaste, me mentiste y lastimaste mi orgullo. Por todo eso, todo vuelve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario