Domingo a la madrugada, 03:03 Hrs.
No sé como llegué a esta situación, viendo todo con memoria y rogándole al reloj que pasen las horas. Observando como el minuto se queda estancado en tus pensamientos. ¿Cuánto tiempo tengo para prepararme para el siguiente golpe? Ya el último amor se había llevado mi risa, mi juventud. Y resulta, que la persona que me trajo devuelta a vivir como se debe no es más especial que el otro. Puede que no sea el indicado, pero ¿Qué tiene? Yo lo quiero a mi lado siempre. Para siempre. Lo extraño más de lo que parece. Te extraño, si estas pensando en mi deberías saberlo (la hora me lo muestra así). Ah, también te quiero, siempre te quise.

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